LA INCREDULIDAD INTERRUMPE NUESTRA INTIMIDAD CON DIOS

05 de Feb del 2019

Categoria: Artículo

LA INCREDULIDAD INTERRUMPE NUESTRA INTIMIDAD CON DIOS


“Pero sin fe es imposible agradar a Dios, porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que él existe y que recompensa a los que lo buscan.” (Hebreos 11:6).

¡Toda la oración del mundo no le hará nada de bien hasta que usted la mezcle con fe! Usted puede ayunar y orar por tres días, o tres semanas, pero sin fe, usted no agradará a Dios. Todas las horas de oración, todas sus peticiones, todas las veces que “usted acude a Él” no tendrán provecho a menos de que ¡usted ancle su corazón a la fe!

“Pero pida con fe, no dudando nada, porque el que duda es semejante a la onda del mar, que es arrastrada por el viento y echada de una parte a otra. No piense, pues, quien tal haga, que recibirá cosa alguna del Señor...” (Santiago 1:6-7).

Si usted pasa dos horas en la presencia de Dios sin creer que Él le contestará, entonces ¡usted lo está avergonzando durante esas dos horas! Posiblemente usted se sienta bien después de haber orado por ese tiempo o se sienta santo, pero en realidad ¡usted está perdiendo su tiempo! Usted le está dando a Dios dos horas de incredulidad y dudas.

 “Por tanto, os digo que todo lo que pidáis orando, creed que lo recibiréis, y os vendrá.” (Marcos 11:24).

“Y todo lo que pidáis en oración, creyendo, lo recibiréis.” (Mateo 21:22).